Finalmente el sábado nos reunimos en el albergue del embalse de Santomera.
El día nos sonrió en todos los sentidos, una temperatura maravillosa y envolvente, gente encantadora, buena energía y ganas de compartir.
Todo transcurrió de una forma casi mágica, niños y adultos en armonía, jugando, meditando, danzando, cantando, coversando, ... ¡ una gozada !

Nos interesa tu opinión...
Publicar un comentario